El autor ha estado estudiando el estado puro de la consciencia y el potencial humano alrededor de unos 40 años. El se enfoca primordialmente en el redescubrimiento del cuerpo de luz humano llamado“el Merka-ba” y en la geometría sagrada de toda la creación. Trata con muchas etnias y tribus de alrededor del mundo y estas le entregan su sabiduría para poder avanzar espiritualmente y estar conectado con la naturaleza.
En este libro nos habla de cómo hace mucho tiempo los humanos utilizaban una forma de comunicación y percepción que no involucraba al cerebro en ninguna manera. Esa comunicación provenía de un espacio sagrado dentro del corazón. ¿Qué bien hará el rencontrar este lugar en un mundo en donde la religión más grande es la ciencia y la lógica de la mente? Los maestros le piden a Drunvalo recordarnos quienes somos. Dice que somos mucho más que un ser humano, ya que en el interior de nuestro corazón, existe un lugar, un espacio sagrado, en donde el mundo puede ser reconstruido literalmente a través de la cocreación consciente.
En Australia los aborígenes siguen conectados en una antigua red de vida llamada “hora de soñar”. En Nueva Zelanda la tribu indígena Maori puede ver y mantenerse en contacto y comunicación con los Hopi o cualquier otra tribu del planeta. Esto lo logran al asomarse al corazón, y sin necesitar una comunicación tecnológica. Drunvalo nos hace un llamado a recordar que antes de Babilonia la humanidad fue bendecida con un solo lenguaje con el que todo mundo se entendía, pero cuando nos dividimos en miles de lenguajes creamos barreras entre nosotros y nos distanciamos uno del otro hacia nuestro propio mundo introvertido. Este es un libro para recordar este lugar sagrado.
Nos platica como existe gente en el planeta que se ha dado cuenta de la posibilidad de ver en la obscuridad, o ver sin necesitar los ojos como los niños super psíquicos de china. También comenta que la gente que activa el campo toroidal del cuerpo del corazón lanza un campo energético tan grande que los satélites de la NASA han sido capaces de verlo y se han alarmado.
Es muy importante entender el concepto de crear con el corazón en vez de con la mente ya que esta última es polar, tiene dos lados, y cuando pedimos algo desde la mente (si estamos enfocados con intención) nos va a llegar.. pero Drunvalo dice que también nos va a llegar exactamente lo opuesto. Es por eso que hay guerras y paz, pobres y ricos etc. En cambio cuando pedimos las cosas desde este lugar sagrado de corazón nos llegan puras tal como las deseamos.
Nos enseña una meditación para llegar y encontrar al corazón y nos relata su experiencia al descubrir este espacio.
Me gustaría cerrar con un pensamiento que escribe Druvvalo:
”Cuando nosotros creamos al mundo”
Era mucha soledad ser el único
Entonces hice dos
Y luego ahí estabas tú
Tú eras tan hermoso con tu ojo inocente
Pero yo te amaba desde lejos y al mismo tiempo de cerca
Tú no sabias que te estaba viendo desde los ojos de cada persona que conocías
Tampoco podías oír mi voz en el aire
Pensabas que tu planeta era solo tierra y piedras
No te dabas cuenta de que era mi cuerpo
Cuando tu dormías nos encontrábamos en tu corazón
Y fundíamos nuestros espíritus como uno
Hacíamos mundos nuevos con tanta pasión
Pero cuando despertabas no te acordabas de nada
Pensabas que era solo otro sueño
Pero en tu corazón yo te espero por siempre
Porque la verdad de nuestro amor y de la unidad ahí estará
Nuestro amor es la matriz de todo lo que existe
Recuerda
En tu corazón siempre te esperare
En ese lugar tan pequeño pero sagrado.