Soy visionario porque tengo visiones.
Visiones de un mundo distinto, donde no hay fronteras ni apellidos. Donde escuchar es la forma de hablar: la telepatía suple a la mentira.
Visiones de un mundo donde los niños son los reyes del planeta. Donde los adultos viven en resonancia con su niño interior. Incluso los ancianos que son los sabios.
Visiones de un mundo de una tecnología inimaginable para nosotros: la tecnología del alma. Las enfermedades desaparecen a la par que los malos pensamientos. La muerte es una hormona que activas cuando tú lo decides.
Visiones del Cristo Cósmico formado de nosotros.
Soy visionario porque recuerdo.