Bien lo dice el cerrajero de Matrix: siempre hay otro camino. Esa es la llave de la puerta al más allá.
La razón juzga cosas horribles sobre el destino de la nave tierra 2012. Es el callejón sin salida.
El corazón dice lo opuesto, es el otro camino. No son contrarios, son opuestos.
El sol no es contrario a la luna, es su opuesto. El hombre no es contrario a la mujer, es su opuesto. El día no es contrario a la noche, es su opuesto. Igual que lo positivo y lo negativo.
Los opuestos están hechos de lo mismo. Son complementarios. Son dos en Uno.
La batalla no es a muerte, sino a una nueva vida.
El corazón es el lugar pactado de encuentro.
Es un pacto por la paz y la vida eterna.
La batalla se termina cuando los dos bandos ganan. Hasta la oscuridad es ausencia de luz.
La vida es eterna cuando la muerte resucita.
La dualidad termina cuando nos aceptamos como uno.
Aquí y ahora es la dimensión del amor, la armonía y el equilibrio.
Dualidad en paz es unidad.
Juntos comparten, separados disputan. Siempre hay otro camino.