La memoria galáctica vibra en el corazón. Es tiempo de recordar.
Recordar que amando nos transformamos. El miedo conserva, el amor revoluciona. Si uno cambia la forma de ver las cosas, las cosas cambian de forma.
Recordar que la fe es el poder creador. Nacimos para crear y recrearnos en la existencia. La vida es un presente divino. El tiempo es el recreo.
Recordar que el juego es colectivo. Y que el perdón es la red del todos somos uno. La red del corazón. Somos espejos. Unidos somos Dios en uno.
Recordar es vibrar las alturas del cielo para desenterrar los sueños de la tierra. Detrás de cada culpa y de todo secreto hay un tesoro escondido: la luz de la verdad.
Recordar para renacer.