A toda la clase política de México:
Los Mayas ven el 2008 como el año de la doble serotonina, que es un neurotransmisor del sistema nervioso central que juega un papel vital en la inhibición del enojo, la agresión, el humor y la temperatura corporal. Bueno, pues este año viene con doble carga de serotonina. Como dicen en Guadalajara: parece que se va a ocupar.
Ya decíamos en editoriales pasadas sobre el 2008: cuando las medias verdades se encuentran de frente, el espejo se rompe.
La razón se disputa, la verdad se comparte, esa es la gran diferencia. El México de la razón, el de las medias verdades está llegando a su fin, el espejo está roto, ya no refleja.
En el asunto de Pemex, los ciudadanos sólo hemos oído hasta ahora medias verdades.
Todos buscan tener la razón, pero a nadie le importa hablar con la verdad. Por eso se mueven las fichas en lo oscurito, como si los ciudadanos no contáramos. El viejo estilo del PRI ahora en manos del PAN y el PRD. Y ambos van a fracasar porque siguen jugando en el terreno equivocado. Y la tercera fuerza del país, según las elecciones del 2006, seguirá como hasta ahora como el poder tras el trono. Vaya absurdo.
Lo que es un hecho es que la temperatura del país subirá hasta el rojo encendido. Y que la única salida positiva posible seguimos siendo los ciudadanos.
El Gobierno Federal escondido con miedo, detrás de un spot de Pemex que pareciera que lo hizo gente de López Obrador. Y el PRD escondido con verguenza, detrás de un cochinero electoral que pareciera que lo provocó gente del PAN. Y como secretario de Gobernación un muerto que entre más camina más feo huele, éste sí fabricado sin recato por el PRI. Cuando el espejo se rompe las medias verdades se exhiben desnudan.
El viejo sistema político llega a su propia encrucijada de muerte. Ya no hay espacio para más vueltas. Las facturas de la elección del 2006 ya son impagables. Y la luz de los ojos ciudadanos ya está filtrada por todos los rincones.
Es la hora del corazón. Es tiempo de que los políticos cambien su propio paradigma donde la mentira era lo políticamente correcto y les entre el amor a la verdad que a los ciudadanos ahora nos sobra.
La razón divide, el corazón congrega. A México le sobran razones políticas. Lo que le falta es amor a la verdad por parte de ustedes, los políticos. Nunca es tarde para darse cuenta que hoy la opinión pública es quien gobierna este país.
Abran el corazón, piérdanle el miedo a la razón. Es el año del amor a la verdad, el de la doble serotonina.